Quien da el consejo, da el tostón.
Nunca anochece donde se ama.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Trabaja y no comerás paja.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
El maestro sabe lo que hace.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Ya me cansé de descansar.
Hacer enseña a hacer.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Llagas viejas, tarde sanan.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
Quien no llora, no mama!
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
Con pedantes, ni un instante.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
A otra cosa mariposa.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Las palabras se las lleva el viento.
El tiempo no perdona a nadie.
Donde no hay harina todo es mohína.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Si la cobija es corta, aprende a doblarte.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
Mujer que se queja, marido que peca
Fruta juanto al camino, nunca llega a madurar.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Amistad de juerga no dura nada.