No te acostumbres a lo que no dure.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Cada ollero alaba su puchero.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Al perro más desmedrado dan el mejor bocado.
A viña vieja, amo nuevo.
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
El infierno no sirve para quemar paja.
Destruye al león cuando solo es un cachorro.
Un hombre puede lo que sabe
Las palmas son más altas y los burros comen de ellas.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
El que no cae, resbala.
Al mejor pastor, el lobo le roba una oveja.
El que araña y muerde, poco puede.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Menos idea que Geral pasando música.
El mal de tonto, no tiene cura.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
Los perros abren los ojos a los 15 días, los pendejos nunca.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
Cabra de manada, no se halla encerrada.
Variante: La vaca pequeña siempre parece chala.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
El hambre es una fea bestia
El que teme padecer padece ya lo que teme.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
El borriquito delante, para que no se espante.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Al perro más flaco se le cargan las pulgas.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
El que mucho escoge poco coge.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.