El que no tiene cabeza, tiene lomo.
Ni caballo patiblanco, ni tierra falduda.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Sigue este consejo para que llegues a viejo.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Pobreza, víspera de vileza.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Al roble no le dobles.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Cabeza vana no cría canas.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
A caballo grande, grandes espuelas.
Al músico viejo le queda el compás.
A virgo perdido nunca falta marido.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
El que persevera triunfa.
Buscarle la quinta pata al gato.
El perro, a quien tiene inquina, alza la pata lo orina.
Vencer no es vergonzoso
No le pegues a la yegua antes de empezar la carrera.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
Aún queda el rabo por desollar.
Nadie es sabio en todas partes.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
El que sabe obedecer, no tiene derecho a mandar.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
El que mea y no pee, es como el que va a la escuela y no lee.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
El necio dispara pronto sus dardos.
El que no anda, no tropieza.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
La ignorancia es la madre del atrevimiento.
Cada fracaso nos hace más listos.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
El que quiera saber lo que vale un potro, que venda el suyo y compre otro.
El corazón engaña a los viejos.