Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Berzas en enero, saben como carnero.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
La crianza aleja la labranza.
El pobre de su pobreza no sale.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Borrego recién pelado, no lo lleves al mercado.
Al buen sordo, pedo gordo.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
A otro perro con ese hueso.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
El que no tiene cabeza, para qué quiere montera.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
¿Si un mono está entre los perros, por qué no aprenderá a ladrar?
Casa vieja todo es goteras.
Teta de noviciado.
Refran viejo, nunca miente.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
Quien no limpia el arado cuando ara, no se limpia el culo cuando caga.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.