Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
De esas pulgas, no brincan en mi petate.
Más matan faldas que balas.
Donde va el perrito, va el gatito.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
Cazador absoluto, buenas piernas y pocos cartuchos.
Con la muerte todo se acaba.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
El que bien vive, harto letrado es.
La mala paga , aunque sea en paja.
Se te cayó e cassette
Noche toledana. (Irse de farra).
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
Quien ríe y canta su mal espanta
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Donde hay yeguas, potros nacen.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
De joven maromero y de viejo payaso.
A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.
Con agua de malvavisco, se cura hasta el obispo.
Donde comen cuatro comen cinco.
Navarro, ni de barro
El tonto ni de Dios goza.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
Maestre por maestre, seálo éste.
Ni amigo burgalés, ni cuchillo cordobés.
Mal duerme quien penas tiene.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
Cierre la boca que se le entra una mosca.
Callar y callemos que todos de barro semos.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
El buen vino para el catador fino.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Culo veo, culo quiero.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
A chico santo, gran vigilia.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Tras cada pregón, azote.
El sentido de los muertos es el del final,? significando que las ceremonias fúnebres deben ser organizadas solemnemente