La sangre del pobre el rico se la come.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Caballo viejo no soporta montura nueva.
A buey viejo, pasto tierno.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
La muerte, al pobre no se atreve.
Zorra que duerme de día, de noche anduvo de cacería.
La mejor bellota es para el peor marrano.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Lo comido por lo servido.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Abril frío, poco pan y poco vino.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Sabe tanto, que sabe a mierda.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
Hortelano tonto, patata gorda.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Es más terco que una mula.
El mendigo pide pan, pero come carne si se la dan.
Al perro flaco no le faltan pulgas.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
Quien con el viejo burlo, primero rió y luego lloró.
Matar dos pájaros con una piedra.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Si la vaca fuera honesta, cuernos no tendría el toro.
Indios y burros, todos son unos.
Con azúcar y miel, cagajones saben bien.
Como chancho en misa.
El que nace capacho, muere serón.
Caballo de andadura poco dura.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Hierba mala nunca muere y si muere no hace falta.
A galgo mojado, liebre enjuta.
A un asno, bastale una albarda.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Caldo de parras, mejor que el de gallina y de más sustancia.