Llagas viejas, tarde sanan.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Al que madruga, le da sueño más temprano.
No se puede sacar agua de las rocas.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
A bestia loca, recuero modorro.
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
No se llega al alba sino por el sendero de la noche.
De mozo rezongador nunca buena labor.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
A canto de sirenas oídos de pescadores.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
La gotera cava la piedra.
Mal se saca agua de la piedra.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Músico pagado, toca mal son.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
Ver pecar, convida a pecar.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
La lujuria nunca duerme.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Dando dando, palomita volando.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
El demonio no duerme.
A persona lisonjera no le des oreja.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Bien está cada piedra en su agujero.
No juzgues el barco desde tierra
Yo que callo, piedras apaño.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
El buen caballo de ladridos no hace caso.
Perro que no anda no encuentra hueso.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
No hay bestia que no brame en su guarida.
Perro ladrador, poco mordedor.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.