Que mejor almohada que no saber de mañana.
Molino cerrado, contento el asno.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Es caballero, no el que tiene caballo, sino el que tiene dinero.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
El burro al ratón le llamó orejón.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
Bestia alegre, echada pace.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Gente de montaña, gente de maña.
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Ningún hombre honesto se hace rico en un momento.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Cuando en Mayo hay lodo, no se pierde todo.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
No da un tajo ni en defensa propia.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
No quiere música Roque, ni hay tampoco quien la toque.
De día no veo y de noche me espulgo.
A buen sueño, no hay cama dura.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Tiempo dormido, no es tiempo perdido.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
No de plata sino de barro.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Huyendo del hoyo caí en el arroyo.
No hay oficio como el de alfarero, que de barro hace dinero.