Ni la humildad de los pescadores ni el cinismo de los mercaderes empañaran la pureza de las perlas.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
A tal casa, tal aldaba.
La belleza más divina, también defeca y orina.
Barba a barba, vergüenza se cata.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
No mes dos mortos mata os teus porcos
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Ser lento en dar es como negar.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
La belleza atrae, el talento retiene y el corazón sostiene.
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
La sola bravata, no hiere ni mata.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Carne que se lleva el gato, no vuelve al plato.
A flores nuevas, afeite perdido.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
De boca para fuera.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Sabe tanto, que sabe a mierda.
Bebe por calabaza y no te pondrán tacha.
La honestidad es un vestido de oro
No tocar pito.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Cerdo que no madruga, no come caca caliente.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
No compres casa sin esquina, ni mujer que no sepa cocina.
El dinero no compra la felicidad.
Amor no se echa a la olla sino manteca y cebolla.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
Comida que escasea, bien se saborea.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Nunca falta de que reírse.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Jugar la vida al tablero.
Cosa que mal no puede hacer, no puede hacer bien.