La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
No pasa seguro quien corre por el muro.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
El que está a las duras, está a las maduras.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Caldera observada no hierve jamás.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Tanto ganado, tanto gastado.
La burla, para quien le gusta.
Errar es humano.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Manda, manda, Pedro y anda.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
La prisa es la madre de la imperfección.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
El que no tiene hijos los mata a palos.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Si quieres saber de verdad qué piensa de ti tu vecino, riñe con él.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Caga el Rey, caga el Papa y en este mundo de mierda de cagar nadie se escapa.
El árbol que no da frutos, da leña.
El que paga mal, paga dos veces.
La niebla deja el tiempo que encuentra
Dios castiga sin dar voces.
Buena mula, mala bestia.
A lo hecho, pecho.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Supo por donde entró, no por donde salió.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
Lo que no cuesta no vale.
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
La contradicción es la sal del pensamiento
Hombre difamado, peor que ahorcado.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar