Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Nunca te apures para que dures.
El hábito no hace al monje.
No es oro todo lo que reluce, ni harina lo que blanquea.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
Por la muestra se conoce el paño.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
Más vale algo que nada.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
La lengua es el azote del culo.
Más vale ruin asno que estar sin él.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Susto meado mejor que sangrado.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Mucho tocado y poco lixo.
Es más fácil conocer al enemigo que al amigo.
Con pedantes, ni un instante.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
Lo barato cuesta caro
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
Si no quieres que diga mal de tí no digas mal de mí.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
El que su nariz acorta, su cara afea.
Fingir no es mentir.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
El tiempo no perdona a nadie.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Querer matar dos moscas de un golpe
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
No oigo, soy de palo.
Ser un mordedor de pilares
Joven madrugador, viejo trasnochador.