Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Ahora adulador, mañana traidor.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Pueblo chico infierno grande.
Una carreta vacía hace ruidos.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
La ausencia causa olvido.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Bien le huele a cada uno el pedo de su culo.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
A comida de olido, pago de sonido.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
No te metas donde salir no puedas.
El que persevera triunfa.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Conejo que bien corre, no lo asan.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Dar antes que amagar.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Hablando mal y pronto.
Quien nada pide, nada recibe.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Cada pez en su agua.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
No todos los que tienen un gran cuchillo son verdugos
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Ningún burro se queda calvo.
Hay que convivir; pero no conbeber.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Estoy como gallo en corral ajeno
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.