Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Más enseñan las manos que los labios.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Una buena campana se siente de lejos.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Cada cual en su corral.
La mierda, cuanto más se mueve más huele.
O todos moros o todos cristianos.
El demonio no duerme.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
Enfermo que come y caga no tiene nada
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
El ejercicio hace maestro al novicio.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Quien pisa con suavidad va lejos. Proverbio Irlandés
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Nada tiene al que nada le basta.
Sabe más que los ratones colorados.
De quien no has tratado, no jures que es hombre honrado.
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
Más vale tener medio pan que no tener ninguno.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
No seas amigo de los necios.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Cuando el elefante y el caballo se ahogan, el asno pregunta si el río lleva mucho agua.
El que poco tiene a poco aspira.
Gusto secreto, no es gusto entero.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
El hablar, es más fácil que el probar.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Cuando el marido llega a la casa debe pegarle a su mujer, si él no sabe el motivo, seguramente ella si lo sabe.
La tierra que me sé, por madre la he.
Nadie toma lo que no le dan.
El miedo no anda en burro.
Para presumir hay que sufrir.
Serio como perro en bote.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.