Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Atender y entender para aprender.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Es muy poco pinole para ahogarse.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
El que no esta acostumbrado a los calzones se le pelan los cojones.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
El que juega con fuego, se quema.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Apaga la luz, Mañosón!
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Borracho que come miel, pobre de él!
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
La nuez llena, menos que la vana suena.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
Brilla por su ausencia.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
El que se apura, poco dura.
Quien agua ha tragado, ya no muere ahogado.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Es como el cilindro, que cualquiera lo toca pero no cualquiera lo carga.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
No siempre huye el que vuelve la espalda
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
El que no tiene hijos, los educa bien.
El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
No existe hombre de mar que no se pueda ahogar.
Te Conozca, bacalao, aunque vayas 'disfrazao'.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Músico pagado no toca bien.
Quien hace, aplace.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.