El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
El inferior pecha lo que el superior pega.
Caras vemos, corazones no sabemos.
El que no engorda comiendo, no engorda lamiendo.
La lengua queda y los ojos listos.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Barco grande, ande o no ande.
Ama el sol, el que tiene sombra
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
De la boca del ladrón, todos lo son.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Más vale cobarde vivo que valiente muerto.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
El avariento nunca está contento.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
Entre más estrecha la mente más grande la boca.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Cada fracaso nos hace más listos.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Ni tanto ni tan calvo.
Alcanza, quien no cansa.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
El que ha de ser bachiller, menester ha de aprender.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
El pobre de su pobreza no sale.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
Confesión obligada, no vale nada.
Vale más ser ralos que calvos.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.