Nadie da lo que no tiene.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Leer y no entender es como cazar y no coger.
Zumbido de mosquito, es nada, grande grito.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Que uno fume y otro escupa, no es cosa justa.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
No hay peor esfuerzo que el que no se hace.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
A ama gruñona, criada rezongona.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
No comerá mucho quien come mucho.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Más obrar que hablar.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
La zorra no se anda a grillos.
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Al que no fuma ni bebe vino, le huele la boca a niño.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Palabra de cortesano, humo vano.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
A quien no la teme, nada le espanta.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.