Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Para aprender, nunca es tarde.
El que mal vive, poco vive.
El que asno nace, asno se queda.
El que más hace, menos alcanza.
Gente parada, malos pensamientos.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Ni el libro cerrado da sabiduría, ni el título por sí solo da maestría.
Donde hay gana, hay maña.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Malo es cojear delante de un cojo.
Lo que sale por la boca daña más que lo que entra por ella.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Quien hace el principio y no el cabete, tanto pierde como mete.
Que mejor almohada que no saber de mañana.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
Quien más saliva tuviere, mucho más harina ingiere.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Estómago vacío no tiene oídos.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Quien no llora, no mama!
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo