Hablar a calzón "quitao".
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
Nadie se meta donde no le llaman.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
No presuma de tener ciencia quien no tenga experiencia.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Quien no ha probado lo amargo no sabe lo que es dulce.
El que tiene obreros no sabe lo que es tener patrones.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
La práctica hace al maestro.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
La mejor palabra es la que no se dice.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Al mal dar, tabaquear.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
No tropieza quien no anda.
Criados, enemigos pagados.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
Los cántaros que más suenan son aquellos que están vacíos.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Quien destaja no baraja.
Quien no tiene culpas, no pide disculpas.
El que mal anda, mal acaba.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
El que tiene es el que pierde.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
El corazón no sabe mentir
El que come y canta, tiene los enemigos en la garganta.
Los sordos no oyen, pero componen.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Fingir ruido por venir a partido.