Del que jura, teme la impostura.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Hijo de puta no es nacer, es más bien saberlo ser.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
Echando a perder se aprende.
No tocar pito.
A palabras necias, bofetones.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Boca con boca se desboca.
La ignorancia envejece como el búfalo, su grasa crece, más no su sabiduría.
Quien miente, pronto se arrepiente.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
El que mucho escoge poco coge.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
Quien nada sabe de subida, nada sabe de bajada.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Quien bien ata, bien desata.
Sueño sosegado no teme nublado.
Quien hace preguntas no es tonto.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
Nada necesita quien tiene bastante.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
El que tonto nace, tonto muere.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
El que no ayuda, estorba.
El que no tiene opinión, se aprende cualquier canción.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Tanto pedo para cagar aguado.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.