Belleza a los sesenta, doila al diablo.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Cabeza vana no cría canas.
Más vale media mierda que mierda entera.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Boca con boca se desboca.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Boca sucia no habla limpio.
Risa liviana, cabeza vana.
Riñas de enamorados, amores doblados.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Después del burro muerto, la cebada puesta en el rabo.
De oveja negra, borrego blanco.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Salud perdida, salud gemida.
Alegría amagada, candela apagada.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
Pa'trás como las del marrano.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
Yegua cansada, prado halla.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
A la mal casada, miradla a la cara.
Boca con duelo, no dice bueno.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
A virgo perdido nunca falta marido.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
A ruin, ruin y medio.
Amor y señorío, no quieren compañía.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
Bragueta abierta pájaro muerto.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Hacer de tripas corazón.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.