La oportunidad se escapa por los pelos.
O errar o quitar el banco.
Dinero guardado, barco amarrado.
Al rebuznar se verá quien no es león
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Intelecto apretado discurre que rabia.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Meter aguja y sacar reja.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Juego de manos, rompedero de ano.
Al bobo, múdale el juego.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Dar en el clavo.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Actividad cría prosperidad.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
Estar armado hasta los dientes
Dar de comer al diablo.
A la sombra del gitano, medra el villano.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Valor y querer, facilitan el vencer.
El hombre apercibido medio combatido.
Burgáles, mala res.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Hacerle a uno la pascua.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Barbero, o loco o parlero.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
Mal es acabarse el bien.
Casarás y amansarás.
Lo raro es caro.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Buscarle la quinta pata al gato.