Todo lo mudable es poco estimable.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Del que jura, teme la impostura.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Haz mal y guárdate.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Solo la modestia señala los actos de un hombre noble.
Donde hay confianza, da asco.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
¿Quién barbecha en Abril?, el labrador ruin.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Fruto vedado el más deseado.
Del monte sale, con que se arde.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Salir junto con pegado.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Hacer castillos en el aire.
El fruto prohibido es el más apetecible.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
La fortuna a los audaces ayuda.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Oir a todos, creer a pocos.
Estás entre la espada y la pared.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.