Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
Donde no hay, por demás es el buscar.
Variante: Ser desagradecido es ser mal nacido.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
Quien muere pobre, no muere antes de tiempo.
A la vejez, viruelas.
La buena obra, ella misma se loa.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Al pobre el sol se lo come.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
Dios inventó la balanza, y el diablo la romana.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
A buen bocado, buen grito.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
Carne que se lleva el gato, no vuelve al plato.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
Las pestes y el matrimonio, son inventos del demonio.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
El buen paño dentro del arca se vende.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
La rata avisada, no muerde carnada.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
Juicios tengas, y los ganes.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
El que hambre tiene, con pan sueña.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
A cada cajón, su aldabón.
Por puerta abierta ladrones entran.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
Más obrar que hablar.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
El que bien vive, harto letrado es.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".