Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
Cada uno se rasca donde le pica.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Boca ancha, corazón estrecho.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Abril, uno bueno entre mil.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
La zorra va por el mijo y no come; más dale con el rabo y sacude el grano.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Es mucha la totuma para tan poca agua
La ventura es paño que poco dura.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
Valgan las llenas, por las vacías.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Una sola araña cien moscas apaña.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Más vale media mierda que mierda entera.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Hacienda de pluma, poco dura.
Palabras sin obras, barato se venden.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
Una gran ciudad es un gran desierto.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Buena cara dice buen alma.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Cuando hay para carne, es vigilia.
Ande o no ande, la burra grande.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
La amabilidad es arma más noble para conquistar.