Quien sea dueño de intereses, no se enrede con los jueces.
A ama gruñona, criada rezongona.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
El holgazán tiene en vano sus cinco dedos en la mano.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
No hay alguno tan pobre que la muerte no le sobre.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
La culpa del asno echarla a la albarda.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
La gloria, a la larga, se torna amarga.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
De tales devociones, tales costurones.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
El que no te ama, burlando te difama.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
La alegría todo mal espanta
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Del odio al amor hay solo un paso.
La alegría es el mundo de la libertad
Abriles y condes, los más traidores.
Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
Lo que no cuesta no vale.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.