El ajo es la triaca del villano.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Mas vale ser afilador que labrador.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Corazón que no tiene placer, cagaos en él.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Ningún rencor es bueno.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
La adoración es una admiración trascendental
El ladrón no roba jamás una campana.
Como la espada, así la vaina.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Cada dueño tiene su sueño.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Allega, allegador, para buen derramador.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Los negocios no tienen ocio.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
A un traidor, dos alevosos.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Un amigo vale cien parientes
Lo imposible, en vano se pide.
El haragán es el hermano del mendigo.
Cuerpo descansado, dinero vale.