La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
El hambre es la mejor salsa
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
A diente cogen la liebre.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Mujer que se queja, marido que peca
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Donde hay más riesgo, hay más provecho.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Ver pecar, convida a pecar.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Carne puta no envejece.
A gran seca, gran mojada.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
Tener un hambre de lobo.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
El que mucho habla, mucho yerra.
El hombre más rico es el que sabe qué hacer al día siguiente
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Los que miden el oro por celemines, suelen ser los más ruines.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
La falta de competencia, produce ineficiencia.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
No hay mejor condimento que el hambre.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Caridad contra caridad no es caridad.
El ocio es el padre de todos los vicios.
Buen cazador, mal labrador.