Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Demasiada alegría es dolorosa
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Abrojos, abren ojos.
Quien lo hereda no lo hurta.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
En la casa del cura siempre hay hartura.
La alegría intensa es cosa seria
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Joya es la fama para bien guardarla.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Querer matar dos moscas de un golpe
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Los sirvientes no son diligentes si el amo es descuidado.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Gente pobre no necesita criados.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
El interés mata la amistad
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Los justos pagan por pecadores.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Nadie busca ruido con su dinero.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.