Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Modestia exagerada, modestia falsa.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
La ociosidad enseña muchas maldades.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
A gran prisa, gran vagar.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
A padre avaro, hijo pródigo.
Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia. Libro de Job 5:2
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
El avaro, ahondando el agujero para guardar su oro, llega al infierno.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
A la pereza persigue la pobreza.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Donde hay nobleza, hay largueza.
La ingratitud embota la virtud.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
Una onza de vanidad deteriora un quintal de mérito.
A quien nada quiere, todo le sobra.
El rico nunca está satisfecho.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
La economía es riqueza, como el derroche pobreza.
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Vicio no castigado crece desatado
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
De pico, todos somos ricos.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
La envidia es carcoma de los huesos.
Quien quiere ser rico y no quiere trabajar, presto vendrá a hurtar.