Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
El hombre más fuerte del mundo es el que está solo
De noche madrugan los arrieros.
El más excelso conquistador es el que vence al enemigo sin descargar ningún golpe.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
El amor es como la sombra: sobre la montaña, es inútil buscarla; en el agua, no teme la humedad; en el fuego, no tiene miedo de quemarse.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Oveja harta de su rabo se espanta.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
La muerte no anda en zancos.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Indio muerto no tira flecha.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
No hay grandes hombres para el ayuda de cámara.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Vale más buena cara que un montón de halagos
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
Diligencia vale más que ciencia.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Para aprender, nunca es tarde.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
No es más sabio el que más sabe, sino el que lo oportuno sabe.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
Buey viejo asienta bien el paso.
Gente parada, malos pensamientos.
El que come aprisa, come mal.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.