Cerdo que no madruga, no come caca caliente.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
No hay camino sin tropiezo.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Cada día trae su propio afán.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
El que del campo viene, cenar quiere.
A caballo nuevo jinete viejo.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Por que otro se tire por el balcón, no voy a tirarme yo.
Más querría un dinero que ser artero.
Virgo viejo, puta segura.
El tren de Arganda, que pita más que anda.
Allí donde reina la fuerza el derecho huye
A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
Caballito de cartón, ni andante, ni galopante, ni trotón.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
No cortes el árbol que te da sombra.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Madruga y verás; busca y hallarás.
El que mucho ofrece, poco da.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Obra acabada venta aguarda.
Oro es, lo que oro vale.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Indio con puro, ladrón seguro.
A perro viejo no cuz cuz.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
Nunca es persona caída, quien se levanta enseguida.
Ir de capa caída.