Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Canas y armas vencen las batallas.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Mientras hay alma, hay esperanza.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
En tiempo de guerra cualquier hoyo es trinchera.
Divide y vencerás.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
Bien vivió quien bien se escondió.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Dama tocada, dama jugada.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
La paciencia no está entre los jovenes.
Caminar sobre seguro.
Navegar contra el viento es perder el tiempo.
El que nace pa' real, nunca llega ni a peseta.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
A donde pensáis hallar tocino, no hay estacas.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
No porque ladran los perros dejan de pasar caravanas.
Sirva de algo mientras se muere.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Bien urde quien bien trama.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Nunca falta tapadera, para cubrir la gotera.
Antes doblar que quebrar.
Mucho preito hace mendigo.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
Pobre pero honrado.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.