El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Quien más tiene, menos suelta.
Harto sabe quien sabe que no sabe.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
Necio es quien con necios anda.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
Gente de montaña, gente de maña.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
No hay tonto para su provecho.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
El que va en carro, ni va a pie ni a caballo.
Caballo que alcanza, pasar querría.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
A cabo de rato, Andújar.
Camino robado, al otro día, sin gente.
Para ganar, forzoso es trabajar.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
Sé primero en sembrar si quieres aventajar.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
El que la sigue la consigue.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
El buen caballo de ladridos no hace caso.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Quien amaga y no da, miedo ha.
El que pestañea pierde.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Camina más una hormiga que un buey echado.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.