Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
Todavía aguas corren profundamente.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Aterriza que no hay tocón.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Dar tiempo al tiempo que no se ganó Zamora en una hora.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
Mal viene el Don con la carga de paja.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Cuando viene la golondrina, el verano está encima.
Sacar los trapos al sol.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Irse con la música a otra parte.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
En el pecado se lleva la penitencia.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Al loco y al fraile, aire.
Gallina, mujer y cabra, mala cosa siendo magra.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
No vendas la piel del oso antes de haberlo muerto.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Ahora, hasta los escarabajos empinan la cola.
Otros tiempos, otros modos.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
A la vulpeja dormida, no le cae nada en la boca.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Variante: Es la misma gata, pero revolcada.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.