El hambre es una fea bestia
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Dan darán, dicen las campanas.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
La flor caída no vuelve a la planta
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Al último siempre le muerde el perro.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Siempre la cuba huele a la uva.
Come muchas uvas, y te ahorrarás la purga.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
El perro, a quien tiene inquina, alza la pata lo orina.
No saber una jota.
Variante: Salir de Guatemala y meterse en Guatepeor.
No se llega al alba sino por el sendero de la noche.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
A viña vieja, amo nuevo.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Alforjas llenas quitan las penas.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
A buen salvo está el que repica.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
Cada villa, su maravilla.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
A cada cañada le llega su añada.