Camino robado, al otro día, sin gente.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
Porfía mata venado, que no venablo.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
A la gorra, ni quien le corra.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
El pan ya comido enseguida se olvida.
Patada de yegua no duele.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
La cabra come el césped allí donde se ata.
En casa del que jura, no faltará desventura.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Ama como el lobo ama a la oveja
Aun el león se defiende de las moscas.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Quiere decir que, casi nunca, viene de hecho que desde la cosecha de las uvas a la de las peras, hay mucho tiempo.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
No es bueno huir en zancos.
A casa de tu hermano no irás cada verano.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
Gallo cantor, acaba en el asador.
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
A la virtud, menester hace espaldas.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Renegad de viejo que no adivina.
En casa llena presto se guisa la cena.
Si la serpiente oyera y el escorpión viera, no habría hombre que al campo saliera.
Gallina vieja da buen caldo.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Buscarle la quinta pata al gato.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
A su tiempo se cogen las uvas.