Pasada la riña fiera, queda sangre en la gallera.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Padecer cochura por hermosura.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
Piedra movediza no cría moho.
Por la Virgen de Agosto pintan las uvas, y por la de Septiembre maduran.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
Al roble no le dobles.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Salvarse por los pelos.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
Cantando se van las penas.
Hasta en los mocos hay diferencia: unos se tiran al suelo y otros se guardan en pañuelos de seda.
Están cortados por la misma tijera.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Ojos de lindo color, no por eso ven mejor.
Asno con hambre, cardos come.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Esto está color de hormiga.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
Uñas largas, con guantes de seda se tapan.
Podrás cortar todas las flores, pero no podrás impedir la llegada de la primavera.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
Lágrimas de viuda, poco duran.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
El amor es una flor demasiado preciosa para ser cortada
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
Vámonos que mañana verá la tuerta los espárragos.
No me hables de flores, que soy jardinero.
El mal penetra como una aguja y luego es como un roble.
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Cada uno se rasca donde le pica.
A barbas honradas, honras colmadas.
En Octubre caída de hojas, ubre y lumbre.
Espinacas, cómelas mientras las haya.
De los celos, se engendran los cuernos.
Agua no quebranta hueso.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Si te peleas con un deshollinador, saldrás negro.
Cuando salen los lagartos, corren los regatos.