La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
No se disparan flechas a una cara sonriente.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
Los celos son el amor propio de la carne
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
El que quiera la fruta tendrá que trepar al árbol.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
El arroz, el pez y el pepino, nacen en agua y mueren en vino.
Cabeza casposa, poco piojosa.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
Debajo de la hiel suele estar la miel.
Zapato de ramplón, de larga duración.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
Cada pájaro lance su canto.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
En Abril sale la espiga del cascabil.
El que su nariz acorta, su cara afea.
Febrerillo loco, Marzo ventoso y Abril lluvioso hacen a Mayo florido y hermoso.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Alma sin amor, flor sin olor.
Lo que madura pronto, se pudre temprano.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
A fullero viejo, flores nuevas.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Haceos miel y comeos han las moscas.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Cuando el río suena es porque piedras trae
La manzana podrida pudre a las sanas.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Arroz y merluza, melón y pepino, nacen en agua y mueren en vino.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
Que cada cual espante sus pulgas.
Por más largo que sea el pico no llega a los ojos.
Abril, deja las viñas dormir.
El miedo guarda la viña.
A batallas de amor, campo de plumas.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Más pica espuela de celos que de aceros.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
El que escupe para arriba en la cara le cae.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
La mala hierba, presto crece.