Dando dando, palomita volando.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Moza franca, bien juega el anca.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Una maravilla, con otra se olvida.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
La sugestión obra.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Amante atrevido, de la amada más querido.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Hacer castillos en el aire.
El mundo es de los audaces.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
Buena cara dice buen alma.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
Alegría, belleza cría.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Acertar errando es suerte y no talento.
Días y ollas hacen grandes obras.
Quien bien ata, bien desata.
Obra acabada, maestro al pozo.
La noche para pensar, el día para obrar.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Aire gallego, escoba del cielo.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
A pájaro muerto, jaula abierta.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Palabras de santo, uñas de gato.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
El buen cirujano. opera temprano.
Hacer bailar el trompo en la uña.