De broma en broma, la verdad se asoma.
Como es la madre, así es la hija.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
A quien le dan pan que no coma.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Enteramente de balde no se da nada a nadie.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
A donde va la gente, va Vicente.
No hay mejor ahorrar que poco gastar.
Con promesas no se cubre la mesa.
Te pido hojas y me traes ramas.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Cuando llueve y hace viento, quédate adentro.
Ese baila al son que le toquen.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Poco vino, vende vino; mucho vino, guarda vino.
El buen vino, venta trae consigo.
Cada cual lleva la lengua al lado donde le duele la muela.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Cada cual es hijo de sus obras.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
Mira que no está el horno para bollos.
Caga el Rey, caga el Papa y en este mundo de mierda de cagar nadie se escapa.
Quien no sabe, no vale nada.
Beneficios son cadenas de obligación.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Negar que negarás, que en Aragón estás.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Dar un cuarto al pregonero.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
Atender y entender para aprender.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Campo abandonado, fuego proclamado.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
No se puede servir a dos señores.