Hay que fijarse de que lado sopla el viento.
Con putas y bretones pocas razones.
El que apura su vida, apura su muerte.
Ese huevito quiere sal
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Hacerte amigo del juez
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Obra a destajo, no vale un ajo.
El que no enseña no vende.
Obra de portal, dura poco y parece mal.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Harto da quien da lo que tiene.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Burgáles, mala res.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
A fuerza de villano, hierro en mano.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
El perezoso siempre es menesteroso.
A los tontos no les dura el dinero.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
Todos somos iguales, pero unos menos que otros.
La bondad, quien la tiene la da.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Buey que no esté en el mercado, no es vendido ni comprado.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Aunque te rompas el cuero, sin suerte no harás dinero.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
Fruta verde, los hombres la compran y los pájaros no la quieren.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
El que sabe obedecer, no tiene derecho a mandar.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Cada cual es rey en su casa.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
Donde hay gallo, no canta gallina.