Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
Al mal tiempo, buena cara.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
A quien feo ama, bonito le parece.
Buena condición vale más que discreción.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
Modestia exagerada, modestia falsa.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Los ojos son el espejo del alma.
Brilla por su ausencia.
Ni tanto ni tan calvo que se le vean los sesos.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Parece barril sin fondo.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.
La suerte la pintan calva.
Hasta la belleza cansa.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Agrada y te agradarán.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
La belleza siempre tiene razón
No es el diablo tan feo como lo pinta el miedo.
Como te cuidas, duras.
De sabios es cambiar de parecer.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
Buena barba, de todos es honrada.
Abrojos, abren ojos.
Barba a barba, vergüenza se cata.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.