No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
La morena, de azul llena.
La gloria, a la larga, se torna amarga.
Lo que fuere sonará.
Pesar compartido, pronto es ido.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Ni tan vieja que amule, ni tan moza que retoce.
Oveja chiquita siempre es corderita.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Vive como viejo si quieres llegar a serlo.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
El que no mira, suspira.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Primero es la camisa que el sayo.
Nacemos de un polvo y cuando muramos nos convertiremos en polvo.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Según es el dinero, es el meneo.
Más tira un pelo del coño que todo el moño.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
El buen traje encubre el mal linaje.
Amores añejos acaban con los pellejos.
No te cases con mujer de manos grandes porque todo lo que le des le parecerá chico.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Hacer oídos de mercader.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Pájaros de un mismo plumaje vuelan juntos.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Venía como muela del juicio, picado y hasta atrás.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
Poco se gana hilando pero menos mirando.
A pan duro, diente agudo.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Haz bien y vive alegre.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.