El pastor come la oveja y viste la pelleja.
Está más pelao que las rodillas de un cabro.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Puta y fea, poco putea.
La verdad padece, pero no perece.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
A barba, ni tapia, ni zarza.
La comida entra por los ojos.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Al hombre se le mide de cejas para arriba.
Obra de portal, dura poco y parece mal.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
El que tiene ictericia, todo lo ve pajizo.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
La impureza, pesa.
Es más feo que carro visto por debajo.
Esto está color de hormiga.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
Cuanto más viejo más pellejo.
Por más largo que sea el pico no llega a los ojos.
Por más bonita que sea, también suda, caga y mea.
Andar bien vestida hace a la moza garrida.
Está como abeja de piedra.
No es oro todo lo que reluce, ni harina lo que blanquea.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
Hablen cartas y callen barbas.
Antes di que digan.
Vale más buena cara que un montón de halagos
Ni tiñe ni da color.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
El buen mosto sale al rostro.
A la ocasión la pintan calva.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
Del mirar nace el desear.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Dichosos los ojos que te ven.