Hay que poner remedio a tiempo.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Quien gana cuatro y gasta cinco, nunca tendrá un real en el bolsillo.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
Dan darán, dicen las campanas.
Deja tranquilos a los perros que duermen.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Más cagado que palo de gallinero.
Antes me muero que prestar dinero.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
Rama larga, pronto se troncha.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
Guerra avisada no mata soldado.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Zapato que aprieta, no me peta.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
La cabra siempre tira al monte.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Artero, artero, más non buen caballero.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
Boda sin borracho tenla a milagro.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
Una cena sin vino, es como un día sin sol.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
Agua en ayunas, o mucha o ninguna.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Los compañeros de cama se escogen de día
Quien cerca halla, cerca calla.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
Carnero, comer de caballero.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Mujer enferma, mujer eterna.
A palabras necias, bofetones.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.