¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
El buen hijo a su casa vuelve.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Tras cada pregón, azote.
Lobos de la misma camada.
Siempre ayuda la verdad.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Faena acabada, faena pagada.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Buena gana de comer, rica salsa es.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Más verga que el Trica programando.
Mal hace quien nada hace.
Vino, amigo, aceite y tocino, son mejores los más antiguos.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
No hay dos sin tres.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Cuando borrachos hay, madre falta.
La vida es así, y el día es hoy.
Cabra por viña, peor es que tiña.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
A la bota, darla el beso después del queso.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
No valdees aguas desconocidas.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Trabajo en domingo no da fruto.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
A pan duro, diente agudo.
Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir, y las de Mayo no tienen fin ni cabo.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
No hay primera sin segunda
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.