Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
La ruana no es para el primer aguacero
El comedido sale jodido.
Siembra temprano, poda tardío y recogerás grano y vino.
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
Pan y vino andan camino.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Fruta juanto al camino, nunca llega a madurar.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
A la larga, todo se arregla.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
El juez que toma, presto es tomado.
A catarro gallego, tajada de vino.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
Carne puta no envejece.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Haber gato encerrado.
Una golondrina no hace verano.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Al que mintió una vez, nunca se le creyó.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Casa convidada, pobre y denostada.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Cuando tu ibas, yo venia.
Buen tiempo en Junio, verano seguro.
El tiempo es el jinete que cansa a la juventud.
Cuando mengua la luna, no siembres cosa alguna.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Tripa vacía, suena pronto.
Variante: En Febrero busca la sombra el perro; a finales, que no a primeros.
En buen tiempo, no faltan pilotos.
Abril concluido, invierno ido.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Hay más tiempo que vida.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.