Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Fía poco y en muy pocos.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Lo bueno dura poco.
A burra nueva, cincha amarilla.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
Obremos a no ver, dineros a perder.
A la sombra del nogal no te pongas a recostar.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Al higo por amigo
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
El pan ya comido enseguida se olvida.
Al mal paso, darle prisa.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Refranes viejos son verdaderos.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Al roble no le dobles.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Buenas y mejores, por falta de seguidores.
Cabra manca, a otra daña.
Mal oledor, mal catador.
A cada santo le llega su día.
Achaque el viernes por comer carne.
Mientras no hay viento, no hay mal tiempo.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Una maravilla, con otra se olvida.
Tras el buen comer, ajo.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Trabaja cada día como si fuese el último de tu vida.
Mas vale ser afilador que labrador.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Las tareas de un elefante nunca son demasiado pesadas para él.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Arandino, borracho fino.