Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
A poco pan, tomar primero.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
Andar el tiempo y vernos hemos.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Pan no mío, me quita el hastío.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Encontré hoy, comeré hoy. Mañana? Bien... Dios es grande.
De buen chaparrón, buen remojón.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Hierba mala nunca muere.
Rápido significa: lento pero sin pausa?
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Claridad, y no en el caldo.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Variante: Buena es la tardanza, que hace la carrera segura.
El que nace postrero, llora primero.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Al endeble todos se le atreven.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
Borrego al camión, duro a la montera.