Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
Cantar bien es de pocos, cantar mal es de locos.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
El zapato malo malo, más vale en el pie que no en la mano.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Un mal con un bien se apaga.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
A veces es más fatal, la medicina que el mal.
Puede que un hombre sea malo y buenos sus modales.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Gran mal padece quien amores atiende.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Quien es más escogedor, se va siempre a lo peor.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Para hacer poco y malo no hace falta salir temprano.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
No mes dos mortos mata os teus porcos
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Al que feo ama, bonita le parece.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Bella por fuera, triste por dentro
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
A grandes males, grandes enfermos.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Un mar calmo no hace buenos marineros.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Médicos errados, papeles mal guardados y mujeres atrevidas, quitan las vidas.
El que se queja, sus males aleja.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Quien mal cae, mal yace.